Distribución de espacios en la cocina

Al determinar la distribución de muebles y espacios en la cocina es fundamental que nos concentremos en la practicidad. Los amplios espacios para trabajar, la delimitación de zonas y la elección de muebles para almacenaje harán de cocina un lugar apto para la preparación de alimentos.

Cómo distribuir la cocina

La cocina se divide en tres zonas principales:

  1. Sección de fuegos. Ahí se encuentran la estufa y el horno. Es recomendable que sitúes en esa misma zona el horno de microondas, y que tengas disponible un enchufe por si quieres usar un horno eléctrico u otros electrodomésticos.
  2. Sección de aguas. Es donde se sitúa el fregadero y los filtros de agua. Lo ideal es que el lavavajillas y el frigorífico se acomoden en esta área.
  3. Sección de almacenamiento. Comprende la despensa y los lugares para guardar vajillas y otros utensilios. Esta sección suele estar distribuida en toda la cocina, pero si puedes situarla en un espacio fijo, qué mejor.

Cómo organizar tu cocina

Las primeras dos secciones requieren amplios espacios de trabajo para poder picar, mezclar y preparar. La cocina es una estancia donde es indispensable contar con plataformas para asentar platos u ollas, por lo que se recomienda que esté libre de adornos no funcionales. En cuanto a la zona de almacenamiento, debes situarla lo suficientemente alejada de la sección de fuegos para evitar accidentes.

La distribución de la cocina está condicionada por el triángulo de trabajo: una línea imaginaria que determina la distancia más cómoda entre el fregadero, el frente de cocción y el frigorífico. Pero, además, deberás tener en cuenta las características arquitectónicas de la habitación.

Lo mejor es que realices un esquema de la posible ubicación de los muebles y electrodomésticos sobre un plano a escala en el que consten con precisión los siguientes elementos: los pilares y las columnas que ocultan bajantes, y cualquier entrante que tenga la pared; los interruptores y enchufes existentes, así como la rejilla de ventilación y los contadores de luz y el gas; las tomas de agua y la puerta y las ventanas.

Aparte de la estética, la distribución es la clave de una cocina cómoda y funcional. Aunque parezca muy complicado, no lo es tanto; sólo son tres los factores principales a tener en cuenta: la ubicación del fregadero (que es lo primero que se debe decidir) del frigorífico, y de la zona de cocción.

Una vez hecho esto, la colocación de los demás elementos es mucho más sencilla. Esto es lo que se denomina triángulo de trabajo; una línea imaginaria trazada entre los tres puntos mencionados y que deben estar separados entre sí por 1,20 m aproximadamente. Es la distribución ideal, aunque no siempre se puede llevar a cabo debido a las tomas de agua, de electricidad, bajantes, pilares, etc.

Nota: Este post ha sido editado para mejorar la calidad de su contenido.

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