La importancia de los colores y la luz natural

Es necesario al momento de decorar tener presente la paleta de colores que utilizaremos, ya que gracias a ella podemos aprovechar mediante algunos trucos de pintura, mucho mejor la luz natural y conseguir así, no solamente espacios luminosos, sino que al mismo tiempo resulten más amplios.

  • La elección acertada para espacios pequeños, son el blanco y el amarillo que permiten ganar luminosidad, y todos aquellos tonos claros o pasteles, que brindan una sensación de limpieza, orden y amplitud.
  • Las cornisas, molduras y techos pintados en tonos más claros que las paredes también brindan un efecto visual que los hace ver mucho más amplios dado que es como si el techo se elevara efectuando así el mejor ingreso de la luz natural.
  • En estos casos al elegir las cortinas se deben preferir aquellas de textura liviana, en tonalidades claras que otorguen frescura y que permitan un paso de la luz natural fluido, al mismo tiempo que protegen la intimidad de las estancias. Los géneros recomendados, son gasas, lino y organza. Y para la tapicería aquellas en color blanco que multiplican la luz ambiental.
  • Si los suelos son de color oscuro y la habitación se ve pequeña, es aconsejable realzar la poca falta de luz con una gran alfombra clara, ya sea de lana o de fibra vegetal, evitando contornos oscuros, gruesos o de gran tamaño, ya que para conseguir éste objetivo , siempre es mejor mantener líneas neutras, y delicadas.
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