Cómo obtener suelos ricos y fértiles para nuestras plantas

El suelo en jardinería es considerado un organismo vivo, ya que en el mismo se alojan diferentes componentes tanto minerales como animales, que son los que permiten el crecimiento adecuado de nuestras plantas.

La materia orgánica en la naturaleza, con el tiempo se va degradando protegiendo así el suelo y enriqueciéndolo de manera sustancial, por eso aquellos espacios de tierras limpias son los mejores al momento de cultivar cualquier tipo de especie. De todos modos contamos con preparados especiales que se pueden adquirir en cualquier vivero que cuando no contamos con suelos fértiles, no ayude a transformarlos en espacios verdes y decorativos.

Los mismos reciben el nombre de martillos de cultivo, y cuando se los utiliza con cierta frecuencia, las ventajas obtenidas son mayores, por eso es necesario recordar que la capa superficial de los mismos debe ser espesa, como para que los efectos sean lo suficientemente buenos y podamos obtener una mejor utilización de éste tipo de material. El espesor mínimo recomendable es de 5 centímetros, y antes de colocarlo, se debe limpiar el suelo de cualquier tipo de maleza, remover el suelo y regar.

El martillo al ser orgánico, poco a poco irá degradándose y nutriendo la tierra, incorporándose como abono natural, al regarlos, además cumplirán la función de mantener la capa superficial de la tierra húmeda por lo que de ésta manera se observará una doble ventaja sobre todo para aquellos ejemplares que lo necesitan.

No dudes de consultar en tu vivero de confianza.

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